En cuestión de segundos, un abuelo tomó una decisión que pudo costarle la vida para proteger a su nieto de apenas 7 años, luego de que un muro de block se desplomara sobre la terraza donde ambos se encontraban.
El hecho ocurrió cuando L. M. M., de 45 años, estaba acompañado del menor y ambos escucharon un fuerte crujido proveniente del predio contiguo.
Antes de que pudieran ponerse a salvo, el muro se vino abajo. Al percatarse del peligro, el hombre abrazó al niño y se colocó sobre él, utilizando su propio cuerpo para protegerlo del impacto.
Ambos quedaron atrapados bajo los escombros, pero los gritos alertaron rápidamente a familiares y vecinos, quienes acudieron al lugar y comenzaron a retirar los bloques con sus propias manos para intentar rescatarlos.
En medio de la emergencia, primero lograron sacar al menor y posteriormente al abuelo, quienes fueron liberados de entre los restos del muro.
La rápida reacción del hombre permitió que el niño quedara protegido y que el incidente no terminara en una tragedia mayor. Un acto instintivo de protección que, en cuestión de segundos, pudo marcar la diferencia.



